Monthly Archives: November 2008

El gobierno distribuyó compensaciones a molinos y feed lots 23,5 M/$

El gobierno distribuyó hoy compensaciones a 10 molinos harineros por 12,0 millones de pesos (M/$), de los cuales el mayor aporte fuer asignado a Molinos Cabodi por 3,39 M/$.

Además, Molinos Fénix recibió un pago de 2,54 M/$; Cánepa Hnos de 1,61 M/$; y FyA Basile de 1,51 M/$.

En tanto, 34 feed lots recibieron hoy aportes oficiales por 11,5 M/$. Algunos de los feed lots a los que se les asignó el pago pertenecen a frigoríficos (Matadero Frigorífico San Javier o Frigorífico Novara), mientras que otros son propiedad de empresas de alimentos balanceados (Nutrynor y Ricedal Alimentos).

Por otra parte, la Pyme láctea Ernesto Rodríguez e Hijos recibió hoy un pago de 1,56 M/$, al tiempo que 534 tamberos recibieron 2,10 M/$ (casi $ 4000 por tambo en promedio), las cuales fueron tramitadas por las firmas El Amanecer; Industrias Lácteas Buenos Aires; Lácteos Camurri; Lácteos Crispi; Lácteos San Francisco; Manulac; Steber y Sociedad Coop. de Tamberos Huanchilla Ltda, entre otras Pymes y cooperativas lácteas.

Por último, 138 productores de trigo recibieron compensaciones por 1,93 M/$ (casi $ 14.000 por productor en promedio), las cuales fueron tramitadas por Agro Comercial O´Higgings; Aibal Servicios Agropecuarios; Coop. Agrícola Ganadera de J. Posse Ltda; Lartirigoyen y Cía; Luis Ducret y Cía;  y Sánchez y Cía, entre otros operadores.

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El gobierno habría acordado la venta del sobrestock de leche en polvo a países del norte de África

Funcionarios del gobierno nacional y directivos de grandes compañías lácteas habrían acordado la venta de buena parte del excedente de stock de leche en polvo presente en el mercado local a países del norte de África, según indicaron hoy a Infocampo fuentes del sector.

Si bien hasta el momento no se conoce la “letra chica” de los acuerdos firmados en África, trascendió que el gobierno haría el anuncio en los próximos días junto a representantes lácteos (los mismos que firmaron el último acuerdo de octubre).

“La venta del sobrestock de leche en polvo es una medida positiva que va en línea con el acuerdo firmado con el gobierno, en el que se estableció que el Estado fomentará negocios con el mundo para aliviar la actual situación”, dijo hoy a Infocampo Juan Trossero, presidente de la Cámara de Productores Lecheros de Córdoba (Caprolec).

La semana pasada la presidenta Cristina Fernández y el secretario de Agricultura Carlos Cheppi iniciaron una gira al continente africano para intentar incrementar los intercambios comerciales con países como Argelia, Egipto, Túnez y Libia.

Una fuente de la industria láctea comentó que “el problema que tiene este acuerdo es que no se conoce el precio al que se venderá la leche en polvo: si se trata de un valor por debajo de los 3000 dólares por tonelada no será positivo”.

En octubre pasado la industria declaró exportaciones por 23.693 toneladas de leche en polvo entera a granel a un valor promedio ponderado de 3455 u$s/tonelada, un precio casi equivalente al registrado en septiembre (3448 u$s/tonelada).

“No conocemos los detalles de la operación, pero esperamos que se hagan a precios que sean favorables para todo el conjunto de la cadena láctea”, dijo Mariano Viroglio, presidente de Apymel Santa Fe.

Los contactos comerciales para colocar el excedente de quesos en las naciones del norte de África no prosperaron.

En los primeros nueve meses del año, según datos del Senasa, las exportaciones argentinas de quesos con destino a Argelia fueron de 250 toneladas, a Marruecos de 225 toneladas y a Líbano de 94 toneladas. Se trata en todos los casos de volúmenes muy exiguos.

Infocampo

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Siguen cayendo los precios de los insumos: prevén más bajas

Los precios de los insumos agropecuarios vienen registrando notables caídas en las últimas semanas en línea con la abrupta baja experimentada por los granos en las últimos meses, según indicaron hoy a Infocampo directivos de empresas distribuidoras de fertilizantes y agroquímicos de la provincia de Buenos Aires.

“Las bajas se ven todos los días desde hace aproximadamente un mes: lo peor es que las expectativas para el futuro son muy negativas”, comentó Daniel Sánchez, titular de la empresa Sánchez y Cía., situada en la localidad de 25 de Mayo.

“Los valores de los fertilizantes bajarán aún más dado que las empresas comenzarán a stockearse a precios más bajos”, señaló Sanchez, para luego mencionar que “el mercado está totalmente parado por la falta de rentabilidad presente en el sector agropecuario”.

Actualmente el glifosato genérico (producto que registró una de las mayores caídas de precios) se consigue en valores de entre 4,70 y 5,50 u$s/litro, mientras que la urea granulada se ubica entre 550 y 600 u$s/tonelada (dependiendo de la zona y del volumen de entrega). En tanto, el precio del fosfato diamónico se encuentra en torno a los 980 u$s/tonelada.

Por su parte, Julio Giacchino, titular de la empresa JNG & Asociados, afirmó a Infocampo que “la principal característica del mercado en este momento es recesiva por la abrupta caída de la demanda”.

“Hoy día tenemos un mercado totalmente parado lleno de incertidumbre y preocupación por lo que pueda llegar a suceder en el futuro”, agregó Giacchino.

Otro factor que genera preocupación en los empresarios es que la mayor parte de las compañías argentinas proveedoras de insumos que realizaron compras unos meses atrás (cuando los precios eran considerablemente más altos) registrarán pérdidas económicas en lo que resta de la campaña agrícola.

Infocampo

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Se abre nuevo negocio para los ingenios Azucareros

La semana pasada el Gobierno firmó las reglamentaciones necesarias para impulsar a la producción de etanol dentro del régimen de promoción de biocombustibles establecido en la Ley 26.093, que también fija el corte obligatorio, de un 5%, de las naftas a partir de 2010.

Según se informó, el programa implica activar inversiones privadas superiores a los u$s500 millones y la creación de nuevos puestos de trabajo en las regiones productoras.

La Resolución 1.293/08, publicada en el Boletín Oficial, establece que para la aprobación de los proyectos se tendrá en cuenta que estos garanticen como mínimo el 20% de la demanda total de bioetanol prevista para un año.

En este contexto se dará prioridad a los proyectos que tengan participación mayoritaria de pymes y los que cuentes con mayor número de productores agropecuarios.

En la Argentina se consumen 5.000 millones de litros de nafta al año y se necesitarían 250 millones de litros de bioetanol para el corte obligatorio. En este esquema la firma Atanor sería la que accedería al mayor cupo nacional con alrededor del 18% del total y, por su parte, el ingenio Ledesma tendría un 15%.

Alejandro Gómez Boero, gerente de Atanor, detalla el negocio: “Hoy nuestra firma ya está produciendo alcohol y unos 50 millones de litros son utilizados para procesos internos, como la producción de herbicidas. Vamos a integrar el negocio del bioetanol porque contamos con destilería de alcohol, pero otras empresas que no cuentan con esto quedarán afuera ya que se requiere de una inversión muy importante”.

De todas formas, Gómez Boero remarca que esta reglamentación será positiva para todo el sector: “La caña y el azúcar encontrarían mejores valores ya que se utilizarían para la producción de alcohol y no se realizarían exportaciones a precios no convenientes y el mercado interno encontraría mejores precios”.

Así es que el precio de la caña está relacionado al precio del azúcar y a partir de la puesta en marcha en 2010 de la ley, también, en gran medida, al precio del alcohol. De una tonelada de azúcar que rinde 100 kilos de azúcar, 60% es para el cañero y el 40% restante es para el ingenio. A mayor rendimiento y valores, ambos ganan en el negocio.

En lo que se respecta al precio, la Resolución 194/2008 establece que estará siempre relacionado al de la nafta en origen. Hoy el alcohol 96% (producto anterior al etanol) cotiza a u$s420 por tonelada, mientras que el alcohol anhidro (etanol) a u$s700 la tonelada.

“El negocio no es el mismo pautado años atrás, cuando se comenzó a hablar de los biocombustibles porque faltaría el petróleo y éste estaba a precios muy altos. Hoy está a u$s52 el barril, cuando estuvo en u$s150 y el esquema cambia totalmente. En lo que se refiere a la Argentina, es positivo para que todo el sector consiga mejores precios”, detalló Gómez Boero.

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El secreto del éxito avícola: vender sin ninguna intervención estatal

Mientras el resto de los sectores agroindustriales presentan diversos problemas, existe uno que –silencioso– sigue creciendo de manera sostenida. ¿Cuál es el secreto del sector avícola?

La respuesta es muy simple: no intervención estatal. Vender tanto aquí como en el exterior sin ningún tipo de traba ni condicionamiento.

Veamos algunos datos. En enero-septiembre de 2008 se faenaron 396.564 pollos, casi un 11% más que en el mismo período de 2007, mientras que el consumo interno estimado se ubicaba en septiembre en 31 kg/hab./año versus 28 kg/hab./año en el mismo mes de 2007, según datos de la Dirección de Ganadería de la Sagpya.

Las exportaciones de cortes frescos de pollo en los primeros nueve meses de 2008, según datos del Senasa, fueron de 100.716 toneladas, una cifra 52% superior a la del mismo período de 207 (con 20.355 toneladas vendidas a Venezuela, donde se registró un crecimiento del 1384%).

“Estos datos hablan del gran crecimiento que ha tenido el sector que ha venido de manera contundente demostrando su capacidad de abastecer el mercado interno y conquistar nuevos mercados en el mundo”, dijo hoy a Infocampo Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA).

“Obviamente que hemos sabido llevarnos bien con el gobierno y mantenemos buena relación con las autoridades de Comercio (Interior), hecho que nos ha ayudado y permitido seguir creciendo, pero hay que reconocer que nosotros también hemos cumplido con todos nuestros compromisos de abastecer el mercado local y muchas veces dejar de beneficiarnos totalmente de oportunidades del mercado internacional, que lo hemos hecho sólo parcialmente”, dijo el empresario.

Sin embargo, Domenech también tiene críticas. “Tampoco dejamos de reconocer que aún resta mucho por trabajar, como por ejemplo la hasta ahora frustrada intención de las autoridades de conquistar el mercado de la Unión Europea y por otro lado la agilización de los cobros de estas compensaciones de las cuales recién cobramos el mes de junio”, apuntó el presidente de CEPA.

En los últimos dos años, desde que comenzó a regir el sistema de compensaciones destinado al sector agroindustrial, los frigoríficos avícolas recibieron 715 millones de pesos (M/$) en compensaciones oficiales.

Al tener abierto el mercado externo –sin ninguna restricción– durante el primer semestre de 2008, los frigoríficos exportadores de carne aviar pudieron aprovechar los precios récord que se registraron por entonces en el mercado internacional.

“En noviembre nosotros ya tenemos vendido casi todo el primer trimestre del año próximo; el mundo mira con mucha expectativa lo que ocurrirá el año próximo y obviamente esto impactará en la producción, especialmente en el primer semestre del año”, aseguró Domenech.

En las principales cadenas de supermercados de Capital Federal suelen verse a veces los pollos frescos enteros a 4,60 $/kg (los que mide el Indec todos los meses), mientras que el grueso de la oferta de pollos enteros se compone de productos con precios que van de 11,0 a 14,0 $/kg.

Infocampo

felipegonzalezvergara@gmail.com 

 

La cadena ganadera en crísis

La ganadería argentina está viviendo un año especialmente difícil y la crisis internacional ha venido a complicarlo más todavía, a través de una fuerte disminución en la demanda mundial de carnes y un consiguiente derrumbe de precios.

Los principales compradores de carne argentina se están viendo muy afectados por la crisis financiera, y eso ya se está sintiendo en toda la cadena local. Mario Ravettino, del consorcio de exportadores ABC, que agrupa a los principales exportadores del país, explica que “los cortes de calidad que compra la Unión Europea, que llegaron a valer 21.000 dólares por tonelada, hoy se venden a 8.500 (el no Hilton) y 12.500 (el Hilton)”.

Y agrega que “en el mercado de volumen, en el cual Rusia es el principal comprador, la crisis es más drástica todavía: se están renegociando contratos, anulando pedidos y cambiando de destino contenedores que ya están allá; además, la falta de crédito llevó a que Rusia y Europa paren los pagos de lo que ya estaba vendido”.

Según datos del Senasa, el volumen de exportaciones de productos cárnicos argentinos ha disminuido entre enero y septiembre de 2008 un 21% con respecto al mismo período del año anterior.

La crisis mundial encuentra mal parados a los exportadores argentinos, que ya venían teniendo serias dificultades debido a la constante intervención oficial en el mercado y a las trabas para la exportación.

“A través del proceso de intervención de las exportaciones, la Oncca obligó a los exportadores a trabajar con un stock excedente, establecido por el mecanismo de ROE rojo. Cuando vino la crisis internacional y se paró el comercio mundial de carne, se generó una situación prácticamente explosiva en el sector, porque no puede exportar y hay un sobre stock fenomenal”, dice Ignacio Gómez Alzaga, vice-presidente del Mercado de Liniers y presidente del Centro de Consignatarios.

Ravettino considera que “la devaluación de Brasil vuelve más competitivo al país vecino y, consecuentemente, descoloca a la Argentina en el plano internacional; hoy, los precios en el mercado interno están absolutamente planchados porque hay carne de sobra”.

Por otro lado, los subproductos de la ganadería también están sufriendo una fuerte desvalorización. Gómez Alzaga cuenta que “el cuero, el cebo y las achuras representan alrededor del 20% del ingreso, y hoy sus precios han bajado más del 50%. El cuero, que a principios de año valía 4 pesos el kilo, hoy no llega a 2,5 pesos. Otros subproductos, como el hueso, no sólo no se venden sino que además hay que pagar para que se los lleven”.

Este excedente de stock se ve reflejado en una menor demanda de animales por parte de los frigoríficos y una baja en el precio de la hacienda en pie. “Los exportadores representan aproximadamente el 20% del mercado y si ellos no demandan carne se genera un excedente de hacienda, a pesar de haber un alto consumo,” explica Álvaro Moscoso, titular de un frigorífico orientado al mercado interno. Luego afirma: “el ajuste se va a dar por el precio de la carne, que ya empezó a bajar y seguirá bajando hasta encontrar un nuevo equilibrio; tener un precio tan barato de la carne bovina hace que todos los sustitutos, como la carne de pollo y de cerdo, no se puedan desarrollar, porque la carne vacuna aplasta el precio de todos los demás”.

Frente a este escenario, los productores se ven muy desalentados. La gran incertidumbre, los altos costos y los precios en caída hacen que se ajusten los números y se frene cualquier impulso de crecimiento. Los últimos datos de faena arrojan cifras preocupantes que ilustran el desánimo reinante.

En lo que va del año, el porcentaje de hembras en la faena supera el 49%, mientras que para que el stock se mantenga se calcula que las hembras no deben superar el 43%. Además, el peso medio de faena ha bajado 13 kilos con respecto a 2006 y, según Gómez Alzaga, “de no haber un cambio de expectativas en el corto plazo esta tendencia continuará el año que viene”.

Miguel de Achaval, gerente del feedlot Cactus Argentina, uno de los más grandes del país, afirma que habrá pérdidas por la baja de precios, pero ve buenas perspectivas para los establecimientos de engorde a corral. “Los feedlots tendrán las pérdidas inevitables por la baja de precios, pero están funcionando bien. Hoy, la única manera de producir carne en la Argentina es con feedlot, el mundo no demanda carne a pasto,” asegura.

Con respecto al sistema de compensaciones generado por la Oncca dice: “uno siempre prefiere obtener un precio libre, pero si eso no es posible al menos hay que reclamar las compensaciones; el sistema está funcionando bien para el que hizo los deberes correctamente”.

Entre los productores coinciden en que los más afectados en este momento son los criadores.

Fernando Canosa, coordinador de la Comisión de Ganadería del Movimiento CREA, asegura que “el que se dedica exclusivamente a producir terneros y no tiene la posibilidad de engordarlos es el que peor parado está”.

Esto representa un gran problema para toda la cadena ya que el criador es el que fabrica los terneros y es el que piensa en abastecer carne para los años venideros. De continuar las relaciones actuales de precio-insumo, deberá vender las hembras en la próxima zafra y se acentuará el proceso de liquidación. De esta manera se está hipotecando el futuro gravemente”.

“La baja de costos que deberán efectuar los productores llevará a indefectibles bajas de productividad, con el agravante de que estamos en un año seco, con una carga que en el país ha aumentado en un 15%”.

Al achicarse la superficie y arrinconar la hacienda hay un aumento de carga. “Si este aumento de carga no se ve traducido en un aumento de la producción de forraje, se genera un problema productivo,” describe Canosa.

Máximo Bomchil, ganadero de General Belgrano, en la cuenca del Salado, está siendo afectado por esta situación (Ver “Los precios.”). “Si bien en los últimos días bajó el precio de los fertilizantes, la baja no fue del 25% como en el precio de la carne. Si yo el año que viene sigo sin poder fertilizar, no voy a poder mantener una carga de cinco animales por hectárea. Si no recupero la inversión que tengo que hacer porque el producto no vale nada, voy a bajar la producción,” afirma.

En otras zonas, donde la ganadería estaba en franco crecimiento, el impulso se detiene por la falta de incentivos.

Carlos Musari, productor de la localidad de El Galpón, en Salta (Ver “Hay muchos.”), expresa su preocupación: “lo peor es la desazón que existe. En los últimos cinco años, Salta pasó de 480.000 cabezas a 900.000. Es casi un 100% de crecimiento. Pero con las expectativas que existen hoy, en las que vemos un futuro negro, hay un montón de emprendimientos que están paralizados”.

Con respecto al futuro inmediato, Canosa advierte que “hay que pensar en algún tipo de compensación para que los productores que están en una situación crítica puedan salir del pozo, porque si no, habrá una liquidación masiva en el primer semestre del año que viene”.

Es difícil hacer predicciones frente a una crisis global que está fuera de nuestro alcance, pero todas las partes de la cadena de la carne coinciden en que la Argentina debe estar preparada para recuperar su lugar en cuanto se restablezcan los mercados, y que la flexibilización de las regulaciones a la exportación es una medida necesaria.

Clarín

 

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Desarrollo ovino, Logro de la Facultad de Ciencias Agrarias de Rosario

cordero-magros

En la Universidad de Rosario destacan las virtudes de Magrario, el cordero magro de Agrarias.

El sector agropecuario argentino, al igual que toda Latinoamérica, enfrenta el desafío de producir alimentos no sólo en cantidad sino también con más calidad.

En los últimos tiempos el crecimiento agrícola, favorecido por el precio de los granos (más allá de las últimas bajas), ha producido una reducción significativa en la superficie dedicada a las pasturas y, como consecuencia, las existencias ganaderas se han mantenido constantes o incluso han disminuido. De hecho, el abandono de las explotaciones mixtas, que conlleva a un aumento del deterioro del capital suelo, es uno de los temas de discusión dentro de la agricultura sustentable.

Si bien la ganadería ovina fue anterior en el Río de la Plata a la bovina, su explotación es solo muy significativa en las provincias patagónicas. En el resto del país constituye una actividad secundaria o bien es de subsistencia para regiones menos desarrolladas.

En Santa Fe, la mayoría de las razas ovinas introducidas tienen la particularidad de que cuando sus corderos se suplementan para obtener un cordero pesado (40 a 50 kilos) las reses suelen tener un nivel de grasa no aceptado por el consumidor.

En el Campo Experimental Villarino en la localidad de Zavalla, apenas a 22 km de la ciudad de Rosario, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario tiene su campo experimental, inserto en el corazón de la pampa sojera. En esta zona no hay poblaciones ovinas apropiadas que cumplieran con el objetivo de producir corderos precoces y magros.

En la década del 80, con el apoyo económico de Cooperadora de esta Facultad, se comenzó un programa de retrocruzas con dos razas. Una de ellas fue la raza Ideal, frecuente en la zona, de excelente calidad de lana, descendiente del tronco de ovejas Merino y la otra usada como raza recurrente fue la Texel, originada en Holanda, reconocida por sus reses magras y frecuentemente utilizada en la UE como raza Terminal en cruzamientos industriales. Los carneros iniciales provinieron de las provincias de Buenos Aires y Río Negro.

Estos cruzamientos produjeron corderos con rápido crecimiento, eficientes en la conversión de alimentos, tanto al destete como a la pubertad, que convierten el alimento en proteínas, dando reses que tienen menor tenor graso y más carne magra. En dos meses en confinamiento posdestete, alcanzan en promedio 45 kilos. Otra particularidad es que sus madres son muy rústicas, están adaptadas a la zona y mantienen la misma tasa de partos dobles que la raza Ideal. Esto se ha producido por efecto de la selección de fertilidad femenina que acompañó este programa genético. Este nuevo genotipo fue registrado en 1999, ante la SAGPyA, con la marca Magrario.

Otras experiencias en este Campo Experimental demostraron que en cruzamientos con otras razas de la zona se obtienen corderos con alta tasa de crecimiento en el posdestete y una reducción del 50% en el tenor de grasa en la res respecto a la raza materna cuando el padre es del genotipo Magrario. Estas pruebas se conducen en confinamiento y a campo.

Clarin

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La rentabilidad agropecuaria, en un mar de especulaciones

Datos desalentadores atraviesan la actividad agropecuaria, en el marco de la crisis financiera mundial. Decaen las perspectivas de ganancias para los productores…

La búsqueda de rentabilidad agropecuaria desvela a la actividad agrícola argentina, zarandeada en un mar volátil cada vez más denso de cambio climático, al compás de los precios de los commodities que bajan y suben, y sumergida en la crisis financiera mundial.
Algunos de los datos en este ciclo de negocios agropecuarios son muy desalentadores, signados por la necesidad de supervivencia a toda costa.
Por ejemplo, para obtener un margen bruto por hectárea de mil pesos se requiere obtener en soja de primera implantación un 40 por ciento más de rindes, y para el trigo hay que producir unas 4,6 toneladas de grano por hectárea, pero el estado climático y la nula tecnología transforman esos índices en una utopía para el 80 por ciento de los productores.
A medida que la campaña 2008-2009 sigue su curso, las perspectivas decaen porque los márgenes agropecuarios se achican y las áreas sembradas también.
El trigo descendió un 42 por ciento en superficie implantada: el sol quemó buena parte de los cultivos en los últimos días y perjudicó los potenciales rindes. Con soja fueron sembradas unas 700 mil hectáreas.
Los deseos de que la recesión no golpee a la agricultura argentina se hundieron porque ésta navega diariamente, entre especulaciones y precios de pizarra, con una muy limitada cantidad operaciones granarias.

EN BAJA. Se estima que la rentabilidad de la soja bajó en seis meses casi un 25 por ciento, mientras que las del girasol, maíz y trigo, en promedio, cayeron un 50 por ciento, porque subieron los costos de los insumos que necesitan.
Según datos de la Fundación Mediterránea, el problema es que en noviembre el descenso continúa y amenaza perforar el promedio del año pasado.
Las materias primas (commodities) representan el 40,5 por ciento de las exportaciones y el año pasado se vendieron al exterior 55.782 millones de dólares, con un precio de la soja a 384 dólares, la tonelada. Este año, el país iba a crecer, pero no superará esos mismos números.
La crisis financiera y la huida de los fondos de inversión hacia terrenos más seguros como el oro y el diamante dejó los surcos financieros vacíos.
A pesar de que es deseable la rotación en los campos y la diversificación de cultivos, el proceso en marcha es concentrador.
En este sentido, hay una fuerte tendencia a adquirir lotes destinados a la ganadería en la zona árida y semiárida donde crecen stocks ganaderos. En San Luis, los valores oscilan entre 1.000 y 4.000 dólares la hectárea.
La lechería y la ganadería agobiadas por índices negativos atraviesan una etapa de liquidación de vientres y de excedentes de stocks de leche y quesería.
El problema actual para los productores agropecuarios es salvar lo que se pueda en una incierta campaña agrícola, que para algunos analistas ya está perdida de antemano por la rentabilidad negativa y por la escasez de precipitaciones en el ciclo agrícola.

El Diario

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Los feedloteros denunciaron a las carnicerías por no trasladar la baja de precios de la hacienda

La Cámara Argentina de Engordadores de Hacienda Vacuna (Caehv) denunció hoy que la enorme pérdida de rentabilidad que están experimentando en los últimos meses no se corresponde con las grandes ganancias que registran los carniceros al no trasladar al mostrador la baja de los precios de la hacienda.

“El productor pierde muchísimo dinero por cabeza engordada y la consecuente baja de precios que se viene dando en el mercado no se traslada al consumidor, quedando la evidencia que son las carnicerías las que se quedan con gran parte del negocio”, dijo hoy a Infocampo Rodrigo Troncosso, director ejecutivo de la Caehv.

Hoy viernes el precio promedio del novillo británico de 431/460 kilos fue de 3,06 $/kg, según datos publicados por la Oncca. Dos meses atrás esa categoría cotizaba 3,62 $/kg (es decir experimentó una caída del 15% en ese período).

En tanto, los novillitos británicos de 300 a 350 kilos registraron hoy viernes un valor promedio de 2,80 $/kg, mientras que dos meses atrás se cotizaban a un precio promedio de 3,23 $/kg (-13%).

Sin embargo, en los últimos dos meses los precios minoristas de los principales cortes bovinos prácticamente no registraron modificaciones en los mostradores de las carnicerías de las principales ciudades del país.

Según datos de Caevh, por cada animal engordado el productor pierde entre $ 40 y $ 100, dependiendo de la capacidad del feed lot, la ubicación geográfica y eficiencia de convsersión, entre otros factores, mientras que las carnicerías localizadas en las grandes ciudades perciben actualmente un margen de $ 500 a $ 800 por cabeza comercializada.

“Este desfasaje produce una enorme pérdida de confianza en el productor, que ante la incertidumbre ya ha reducido sus niveles de encierre y esto impactará sobre la cantidad de animales a engordar el año próximo”, explicó Troncosso.

Por su parte, los dirigentes de la Asociación de Carniceros de Capital Federal y Gran Buenos Aires rechazaron esas acusaciones y responsabilizaron a los propietarios de los frigoríficos de ser los causantes de que no haya bajado el precio minorista de la carne vacuna.

“Es falaz, mentiroso y poco serio lo que dicen: son los frigoríficos los que por no reducir sus ganancias, compran hacienda barata y trasladan todos los aumentos de costos de producción a los carniceros”, dijo hoy a Infocampo Alberto Williams, representante de los carniceros porteños.

“Las acusaciones debieran estar fundadas en un conocimiento de la cadena y no por el simple hecho de denunciar”, aseguró Williams, para luego añadir que los propietarios de feed lots “no tiene idea de lo que dicen, ni saben la manipulación de precios que hacen los frigoríficos: a ellos les resulta fácil agarrárselas con nosotros y no con los grandes empresarios”.

Infocampo

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La Agricultura al compás del oro negro

La irrupción de los biocombustibles fue sin duda el factor de mayor impacto en los mercados agropecuarios durante los últimos dos o tres años. Desde que el petróleo superó los 50 dólares el barril, el precio de los principales granos -empezando por el maíz, materia prima para la elaboración de etanol en los Estados Unidos- empezó a menearse al compás del oro negro.

Así, cuando llegó a los 150 dólares el barril, hace apenas cuatro meses, el maíz alcanzó los 300 dólares la tonelada, el precio más alto de la historia. Cuando la burbuja explotó, cayeron mirándose al espejo.

Scott Irwin, un profesor de Economía agrícola de la Universidad de Illinois, dice que la fortuna de la agricultura depende ahora más del etanol que de la comida. Y dice que los farmers tienen que acostumbrarse a las fluctuaciones espasmódicas de los precios en las estaciones de servicio, frente a la típicamente lenta variación de los precios en las tiendas de alimentos.

“Cuando el verdadero formador de los precios era el destino alimentario, el impacto de una recesión era menos directo y más gradual -dice Irwin-. Ahora, esta nueva conexión determina que los precios de la energía se trasladen inmediatamente a los de la agricultura”.

Es lo que está pasando en estos días. Los analistas coincidieron esta semana en que prácticamente el único factor importante en el mercado del maíz fue la evolución del petróleo. Es que en los Estados Unidos se han molido este año 76 millones de toneladas de maíz para este destino, y proyectan llegar a las 100 millones en el próximo. Es casi la tercera parte de la cosecha, y el doble de lo que exportan. Conviene recordar que la Argentina es el segundo exportador mundial, con embarques de 15 millones de toneladas.

El etanol ya cotiza en el Chicago Board of Trade. Lo hace al ritmo del petróleo y determina el del maíz.

Una tonelada de maíz entrega 400 litros de etanol, que hoy vale 45 centavos de dólar por litro. Con el maíz a 150 dólares, los elaboradores de etanol están ganando plata.

El mismo Irwin sostiene que el factor etanol explica en buena medida un hecho fundamental: el precio del maíz ha caído un 50% desde el récord de junio, pero aún así, está también un 50% por encima del promedio de los primeros años de este siglo. Es decir que, a pesar del derrumbe, el negocio ha mejorado sensiblemente.

Aunque los costos también subieron, precisamente por la incidencia de los mayores precios de la energía. Combustibles y fertilizantes son petróleo y gas dependientes.

Igual, la ecuación es mejor ahora. En los EE.UU., por supuesto, porque allá no hay retenciones. y las exportaciones están abiertas siempre, y los que necesitan maíz para el consumo o la exportación lo tienen que pelear en un mercado altamente competitivo.

Argentina recibe los beneficios de este impulso al etanol en los EE.UU., donde el objetivo es reducir la dependencia del petróleo importado. En primer lugar, por la suba del maíz. Y en segundo término, porque los farmers encuentran más atractivo sembrar maíz que soja, regalándole el negocio de la oleaginosa a Sudamérica.

La continuidad del negocio del etanol en los Estados Unidos es entonces un elemento clave para el futuro inmediato de la agricultura argentina.

Sorpresivamente, el Gobierno lanzó el jueves pasado un paquete de medidas vinculadas con los biocombustibles.

Pero en este caso el impulso no lo recibe el maíz sino la caña de azúcar, a la que se asegura un precio de compra muy atractivo (65 centavos de dólar por litro), considerando los costos de producción de una planta tipo.

¿No habría que considerar también el etanol de maíz, un producto que la Argentina exporta en un 70% sin valor agregado?

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